El cuerpo humano es perfecto en todos sus aspectos.

 El oído produce cerumen y no lo hace de una forma inconsciente para molestar, sino para poder prevenir de infecciones, evitando la entrada de bacterias, polvo o tierra, además protege la piel del conducto de irritaciones que se puedan causar por la sequedad o por el contacto con el agua.

Los canales auditivos tienen un sistema de auto-limpieza y su agente para llevar a cabo el trabajo es el cerumen, en unas condiciones ideales el oído no haría falta limpiarlo en toda una vida.

El oído esta preparado para ir expulsando el exceso de cerumen ya que las bacterias están preparadas para migrar hacia el exterior, también el movimiento de la mandíbula al hablar o al masticar favorece el desplazamiento del cerumen hacia le exterior.

Una vez fuera solo hace falta limpiar el pabellón auditivo (oreja) con el mismo agua de la ducha o con una toallita húmeda.


Por eso cada vez está más desaconsejado el uso de bastoncillos ya que lo que consiguen es entorpecer el trabajo natural del oído, e ir acumulando y apretando (como los mosquetes antiguos y la pólvora).

Gracias y espero les haya ayudado.

CENTRO AUDIOLÓGICO BOTANICO


Publicado: 25 de Febrero de 2016